Compartir Nota

El rol de las campañas de marketing en la lucha contra las enfermedades no transmitibles.

Es de conocimiento común, que el consumo de azúcar influye en el surgimiento de ciertas enfermedades no transmisibles (ENT) tales como la obesidad, diabetes, entre otras. Sin embargo, aún queda mucho por hacer para que las compañías de alimentos adopten campañas de marketing responsables en la comercialización de sus productos.

De acuerdo con la Organización Panamericana de la Salud (OPS), la comercialización no regulada de alimentos poco saludables contribuye al crecimiento de la obesidad infantil. En consecuencia, para prevenir y controlar estas enfermedades, la OPS recomienda, entre otras medidas, eliminar figuras y caricaturas en la publicidad de estos alimentos cuando están dirigidas a niñas y niños, como así también, añadir un el etiquetado nutricional en el frente del paquete de los alimentos que de manera sencilla alerte a la persona que consume sobre el elevado contenido de nutrientes críticos (sodio, azúcar, grasas, calorías). El objetivo es disminuir el consumo de estos alimentos, como así también, brindar una mayor información a los consumidores.

Más aún, un estudio realizado por la OPS mostró que existe una relación estrecha y directamente proporcional entre el aumento de las ventas per cápita de productos ultra procesados ​​y la creciente obesidad en América Latina.

A pesar de ello, la práctica denominada “nutri-washing” ha aumentado en los últimos años. El término “nutri-washing” es utilizado para hacer referencia a las estrategias de marketing que usan las compañías de alimentos para presentar un alimento como saludable o inofensivo cuando en realidad no lo es. Las compañías de alimentos llevan a cabo estas prácticas etiquetando estos alimentos como saludables o, por ejemplo, realizando campañas publicitarias en las cuales alimentos de poco o nulo valor nutricional son “parte de una dieta balanceada.”

Por ejemplo, en Argentina, en el año 2019, una de las compañías de alimentos más importantes del país, lanzó la campaña denominada “tu porción justa”. Como parte de la campaña mencionada, varios alimentos tales como chocolates y caramelos fueron etiquetados bajo el lema “tu porción justa” la cual hacía referencia a la porción diaria adecuada de consumo de  estos productos, promoviendo el consumo diario de alimentos compuestos con grandes cantidades de azúcares. Al mismo tiempo, en Chile, los mismos productos de la misma compañía de alimentos eran etiquetados de una forma diferente, con etiquetas color negro y advertencias tales como “alto contenido en azúcar” y “alto nivel de calorías y grasas” en el frente del paquete, contribuyendo a aumentar la conciencia de la población.

La campaña “tu porción justa” provocó la reacción negativa de distintas ONGs que trabajan por el derecho a la salud en la región. Desde este sector, se consideró que la campaña iba contra del derecho a la salud de los niños, niñas y adolescentes y el derecho a la información adecuada, observando también que iba en contra de las recomendaciones y estándares de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la OPS. 

Las ONGs de salud reclamaron ante las autoridades la utilización del etiquetado frontal en los alimentos para alertar sobre  el contenido de nutrientes críticos en los mismos y que el poder ejecutivo y legislativo de Argentina fortalecieran el marco regulatorio para el etiquetado de estos productos. Es importante resaltar que Argentina lidera el ranking de obesidad infantil en Latinoamérica. 

Debemos prestar especial atención a estas prácticas denominadas “nutri-washing”. A través de éstas, las y los consumidores son reciben mensajes confusos acerca de lo que constituye un alimento saludable y el que no lo es. Además, fomentan el consumo de alimentos procesados que tienen un impacto negativo en la salud. 

Para combatir la obesidad, organizaciones internacionales como la OMS y la OPS han recomendado a los Estados miembros de estas organizaciones reducir el consumo de azúcar por ejemplo. Las recomendaciones apuntan a disminuir el riesgo de enfermedades no transmisibles tanto en niños y niñas como en la edad adulta, haciendo énfasis en la prevención y control del sobrepeso y obesidad.

En consecuencia, necesitamos políticas estatales más sólidas que busquen educar e informar a las y los consumidores acerca de lo que están consumiendo para prevenir que sean engañados por estrategias de marketing y a su vez, puedan realizar sus elecciones de forma más consciente. Además, necesitamos que se mejoren las regulaciones acerca del etiquetado de los alimentos para poder proteger el derecho humano a la salud de las poblaciones vulnerables, fundamentalmente niños, niñas y adolescentes. 


Fuentes

¿Qué hacemos en Fundeps sobre ésta temática?

Ver más